Demasiado sofoco estival

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Demasiado sofoco estival. Presiento que la Naturaleza, empujada por el Ser Humano, ha acelerado brutalmente sus ciclos climáticos destructivos, para después resurgir de sus cenizas, como el Ave Fénix. Por suerte tengo unos kilos menos que el año pasado por estas fechas, si no estaría sudando todavía más. 

Este terral calorífico me trae recuerdos de un verano, a finales de la década de los setenta, tendido en el suelo de mi habitación, observando al entramado de cintas de casete con el que había decorado el techo, mientras, en un viejo tocadiscos de mi hermana mayor, de esos que aparecen en la serie Cuéntame, susurraba Elvis Presley

Sus canciones me transportaban a estadios emocionales eternos, calmaban el pegajoso calor y atenuaban sufrimientos y miedos propios de la adolescencia. Gracias Elvis; hoy te sentiré de nuevo, me refrescaré con tus canciones y soñaré una vez más con un mundo mejor, donde tú sigas siendo el Rey del Rock and Roll (Imagen, formato y link actualizados con posterioridad. Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada posteriormente; fuente: BeWater en pixabay.