![]() |
| Fuente de la imagen: mvc archivo propio (incorporada con posterioridad-sustitución) |
Desde el punto de vista técnico y estético, Tinta Roja supone un desafío interpretativo donde Calamaro se despoja de la distorsión de las guitarras eléctricas para quedar "desnudo" ante arreglos acústicos de piano, armónica y guitarra española (Medrano, 2006). Aunque algunos sectores más ortodoxos del tango pudieron ver en sus interpretaciones un gesto "insolente" o irreverente, especialmente por el uso de su voz "maltrecha pero aguerrida", es precisamente esa aspereza la que dota de autenticidad al producto, convirtiendo lo desafinado en un sello de identidad (Medrano, 2006). El álbum destaca por cumbres interpretativas como "Milonga del trovador" o la versión aflamencada de "El día que me quieras", donde la instrumentación de lujo, que incluye a Jerry González y Antonio Serrano, obliga al cantante a realizar un esfuerzo vocal supremo para no ser "superado" por el virtuosismo de sus colegas (Medrano, 2006). Esta entrega artesanal y meticulosa en los arreglos permitió que el disco fuera recibido con "sumo respeto" incluso por audiencias ajenas al folclore latinoamericano, demostrando que la propuesta de Calamaro, lejos de ser un capricho nostálgico, es una pieza de belleza añeja y sentimientos escritos "con sangre" (Medrano, 2006). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc.
__________
Bibliografía
LaHiguera.net. (2006, 26 de abril). Tinta Roja, el disco de tangos de Andrés Calamaro. Musicalia.
Medrano, P. (2006, 21 de agosto). Calamaro y "Tinta roja". La Insignia.
RockSesión. (2016, 4 de abril). Andrés Calamaro – Romaphonic Sessions.
Tébar, E. (2006, 11 de septiembre). Andrés Calamaro: «El tango se escucha y se experimenta». Factory Magazine.
