lunes, 17 de julio de 2017

Tinta Roja

Fuente de la imagen: mvc archivo propio (incorporada con posterioridad-sustitución)
M. Velasco, 2017. Tras el éxito masivo de su etapa rockera y la efervescencia creativa de sus grabaciones más extensas, Andrés Calamaro decidió en 2006 sumergirse en la tradición del Río de la Plata con Tinta Roja. Este álbum no representa una simple incursión académica, más bien un ejercicio de "respeto, libertad y seriedad" hacia un género que el artista considera vivo y propenso a la experimentación (Tébar, 2006). Bajo la producción de Javier Limón, quien ya había trabajado en la fusión del flamenco y el jazz, el disco logra amalgamar la esencia argentina con texturas gitanas, contando con la colaboración de figuras como el guitarrista español Niño Josele y el maestro argentino Juanjo Domínguez. Para Calamaro, este proyecto significó enfrentarse a un "repertorio celestial" en un momento vital que él mismo definió como glorioso, permitiéndose el lujo de ser un "cronista" de obras que abarcan casi un siglo de historia rioplatense, desde la década de los veinte hasta principios de los ochenta (Tébar, 2006). La obra se aleja de las convenciones del rock para situarse en una dimensión más "arrebatada" y pasional, consolidando su imagen de artista impredecible que no teme romper con las expectativas de su público (RockSesión, 2016).

Desde el punto de vista técnico y estético, Tinta Roja supone un desafío interpretativo donde Calamaro se despoja de la distorsión de las guitarras eléctricas para quedar "desnudo" ante arreglos acústicos de piano, armónica y guitarra española (Medrano, 2006). Aunque algunos sectores más ortodoxos del tango pudieron ver en sus interpretaciones un gesto "insolente" o irreverente, especialmente por el uso de su voz "maltrecha pero aguerrida", es precisamente esa aspereza la que dota de autenticidad al producto, convirtiendo lo desafinado en un sello de identidad (Medrano, 2006). El álbum destaca por cumbres interpretativas como "Milonga del trovador" o la versión aflamencada de "El día que me quieras", donde la instrumentación de lujo, que incluye a Jerry González y Antonio Serrano, obliga al cantante a realizar un esfuerzo vocal supremo para no ser "superado" por el virtuosismo de sus colegas (Medrano, 2006). Esta entrega artesanal y meticulosa en los arreglos permitió que el disco fuera recibido con "sumo respeto" incluso por audiencias ajenas al folclore latinoamericano, demostrando que la propuesta de Calamaro, lejos de ser un capricho nostálgico, es una pieza de belleza añeja y sentimientos escritos "con sangre" (Medrano, 2006). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc.
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Bibliografía
LaHiguera.net. (2006, 26 de abril). Tinta Roja, el disco de tangos de Andrés Calamaro. Musicalia.
Medrano, P. (2006, 21 de agosto). Calamaro y "Tinta roja". La Insignia.
RockSesión. (2016, 4 de abril). Andrés Calamaro – Romaphonic Sessions.
Tébar, E. (2006, 11 de septiembre). Andrés Calamaro: «El tango se escucha y se experimenta». Factory Magazine.