martes, 3 de abril de 2018

The Queen Is Dead

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
El tercer álbum de estudio de The Smiths, titulado The Queen Is Dead (1986) por el sello Rough Trade Records, gestó su estructura estilística durante un intenso periodo de reclusión creativa en el área de Gran Mánchester. El compositor y guitarrista Johnny Marr, junto al vocalista y letrista Morrissey, elaboró las maquetas iniciales en la localidad de Bowdon a comienzos de 1985, buscando aislarse de las presiones de la industria musical británica y del entorno urbano londinense (Goddard, 2009). La producción de la obra fue asumida por los propios Morrissey y Marr en colaboración técnica con el ingeniero de sonido Stephen Street, registrando sesiones de grabación en los estudios RAK de Londres, Jacobs en Farnham y Drone en Mánchester. A pesar de los conflictos contractuales que enfrentaron al grupo con su compañía discográfica y retrasaron la salida del material cerca de siete meses, el ambiente de trabajo dentro del estudio mantuvo una dinámica altamente edificante y colaborativa (Rogan, 1994). La denominación del proyecto tomó inspiración directa del libro publicado en 1964 por el escritor estadounidense Hubert Selby Jr., Last Exit to Brooklyn, mientras que el diseño visual de la cubierta incorporó un fotograma del actor Alain Delon extraído de la cinta cinematográfica L'Insoumis de 1964 (Luerssen, 2015). En materia sonora, el trabajo integró influencias de jangle pop, post-punk y rockabilly, configurando un entramado de guitarras complejas que respaldó composiciones poéticas impregnadas de ironía social, rechazo a la monarquía británica y reflexiones sobre la soledad y la incomprensión personal (Coleman, 1986).

El análisis de la música de las pistas revela una marcada dualidad entre lirismo melancólico e ingenio humorístico (Reynolds, 2017). Y es que el tema homónimo que abre el disco incluyó un fragmento sonoro del largometraje The L-Shaped Room dirigido por Bryan Forbes en 1962, fijando una postura de agitación sociopolítica e insatisfacción institucional (Goddard, 2009). En la canción "Cemetry Gates", Morrissey respondió abiertamente a acusaciones periodísticas sobre apropiación literaria, aludiendo a autores como Oscar Wilde y Elizabeth Smart sobre un acompañamiento musical ágil y desenfocado de dramatismo (Goddard, 2009). La pista "Bigmouth Strikes Again", impulsada por secuencias rítmicas aceleradas de la batería de Mike Joyce, incorporó agudos corales creados mediante la alteración de tono de la propia voz del cantante, atribuidos en los créditos al seudónimo ficticio Ann Coates (Rogan, 1994). La obra alcanzó la cima expresiva en "There Is a Light That Never Goes Out", pieza donde el anhelo romántico y la imagen del choque trágico se combinaron con un arreglo de guitarras inspirado en el tema "Hitch Hike" (Goddard, 2009). En el aspecto comercial, la producción escaló hasta la segunda posición de las listas de éxitos británicas y logró la certificación de Disco de Oro en Estados Unidos (Luerssen, 2015). La crítica especializada catalogó este registro como el momento cumbre en la trayectoria del grupo, destacando la densidad de los arreglos instrumentales de Johnny Marr y consolidando su posición en la historia del rock alternativo mundial (Erlewine, 2015). Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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Bibliografía
Coleman, M. (1986). The Queen Is Dead review. Rolling Stone, (482).
Erlewine, S. T. (2015). The Queen Is Dead – The Smiths. AllMusic.
Goddard, S. (2009). Mozipedia: The Encyclopedia of Morrissey and The Smiths. Ebury Press.
Luerssen, J. D. (2015). The Smiths FAQ: All That's Left to Know About the Most Important British Band of the 1980s. Backbeat Books.
Reynolds, S. (2017). The Smiths: The Queen Is Dead. Pitchfork.
Rogan, J. (1994). The Smiths: The Visual Documentary. Omnibus Press.